EE.UU. superará a Catar como mayor exportador de GNL en 2026 con Plaquemines en línea
Con la entrada en operación plena de Plaquemines LNG, Estados Unidos se convertirá en 2026 en el mayor exportador mundial de gas natural licuado, redefiniendo flujos por el Canal de Panamá.
Estados Unidos se prepara para destronar a Catar como el principal exportador mundial de gas natural licuado (GNL) en 2026, gracias a la entrada en operación plena de la terminal Plaquemines LNG de Venture Global en Luisiana. La planta, con capacidad de 27,2 millones de toneladas anuales (mtpa), eleva la capacidad total estadounidense por encima de los 145 mtpa, superando los 142 mtpa catarís.
Otras terminales como Corpus Christi Stage 3 de Cheniere y Golden Pass LNG, joint venture entre ExxonMobil y QatarEnergy, también contribuyen al salto productivo. El boom se sustenta en la abundancia de gas de esquisto de los plays de Haynesville, Marcellus y Pérmico, con precios del Henry Hub estabilizados entre 2,80 y 3,50 dólares por MMBtu, muy por debajo del JKM asiático.
El Canal de Panamá emerge como un actor central en este reacomodo. Los buques metaneros desde el Golfo de Mexico hacia Japón, Corea del Sur y China utilizan las esclusas Neopanamax, ahorrando hasta 15 días respecto a la ruta por el Cabo de Buena Esperanza. Sin embargo, las restricciones por sequía en el lago Gatún limitaron en 2024 los tránsitos de metaneros a apenas un cruce diario, frente a los siete posibles en condiciones normales.
La Autoridad del Canal de Panamá implementó un sistema de subastas para slots prioritarios, con pujas que llegaron a 2,8 millones de dólares por tránsito en momentos críticos. Aunque la situación hídrica mejoró parcialmente en 2025 con lluvias por encima del promedio, los operadores estadounidenses están diversificando rutas, enviando más cargas vía el Cabo de Suez o mediante swaps con productores del Atlántico para destinos europeos.
El embajador de Estados Unidos en Panamá enfatizó la importancia estratégica del Canal en encuentros con la administración del presidente José Raúl Mulino. El gobierno panameño avanza el proyecto del río Indio para garantizar agua y la competitividad de la ruta. Adicionalmente, se exploran inversiones en una terminal de regasificación en Colón para abastecer el mercado centroamericano, con AES como operador potencial.
Para los importadores europeos, el GNL estadounidense reemplaza progresivamente los flujos rusos por gasoducto, una transición acelerada por la guerra en Ucrania. Alemania, Países Bajos y Francia firmaron contratos por más de 50 mtpa con Venture Global, Cheniere y Sempra. Asia, por su parte, demanda contratos de largo plazo, con JERA, KOGAS y Sinopec liderando las compras. Esto significa que más del 35% del comercio mundial de GNL podría pasar por o cerca de Panamá hacia 2027, según la consultora ICIS. Para el país canalero, captar esta oportunidad implica modernizar infraestructura, fortalecer el régimen de prioridades y desarrollar capacidades en bunker GNL, posicionando a Panamá como nodo crítico de la nueva geopolítica energética estadounidense en la cuenca del Pacífico.