Pular para o conteúdo
Categoria: Logistics3 min de lectura

Tensiones en el Mar Rojo elevan 60% los fletes de petroleros y reordenan los flujos globales

Por Equipe Oilxa ·

Los ataques hutíes en el Mar Rojo aumentan 60% los fletes de petroleros y redirigen el crudo por el Cabo de Buena Esperanza, presionando precios y plazos de entrega.

Las tensiones en el Mar Rojo, alimentadas por los ataques de los hutíes yemeníes contra buques mercantes vinculados a Israel, Estados Unidos y el Reino Unido, han disparado los fletes de petroleros en un 60% respecto a los niveles previos al conflicto, según datos de Clarksons y Baltic Exchange. La ruta tradicional vía el Canal de Suez y el estrecho de Bab el-Mandeb registra una caída drástica de tráfico, con compañías como Maersk, BP, Equinor y Frontline desviando buques alrededor del Cabo de Buena Esperanza.

El desvío añade entre 10 y 14 días al trayecto desde el Golfo Pérsico hacia Europa, encareciendo los seguros War Risk y consumiendo bunker adicional. Las primas de seguro K&R y P&I para buques que cruzan el estrecho han subido a niveles no vistos desde la guerra Irán-Irak, con cuotas semanales que pueden alcanzar el 1% del valor del casco. Operadores como Euronav, DHT Holdings y Teekay reportan tarifas spot para VLCC superiores a los 75 mil dólares diarios.

La geopolítica también complica el panorama. Operaciones militares lideradas por la coalición Prosperity Guardian y respuestas de Estados Unidos contra objetivos hutíes han elevado el riesgo regional. Irán, a través de los pasdaran y aliados como Hezbolá, mantiene presión indirecta. Mientras tanto, China negocia su seguridad de suministro con Arabia Saudita, Irak y Rusia mediante acuerdos directos en yuanes.

Para América Latina, el impacto es indirecto pero relevante. Los flujos de crudo del Golfo Pérsico que antes iban a Europa vía Suez ahora compiten por capacidad de transporte global. Crudos sustitutos como el Bonny Light nigeriano, el Vasconia colombiano y el WTI estadounidense ganan atractivo en refinerías europeas, mientras los crudos del Golfo se redirigen más a Asia. Brasil, México y Guyana también capitalizan oportunidades de exportación incremental.

El Salvador no recibe crudo directamente del Golfo Pérsico, pero sí importa combustibles refinados cuya cadena de precios refleja los costos logísticos globales. Un alza sostenida del flete internacional encarece marginalmente el galón de gasolina en Acajutla, en un mercado donde el margen del importador es ajustado y la DGHM monitorea quincenalmente la estructura de precios. Productos petroquímicos, fertilizantes para el café y la caña, y plásticos también se ven afectados por las nuevas rutas marítimas.

El sector logístico salvadoreño, que aspira a consolidarse como hub regional con el Aeropuerto del Pacífico y la expansión del puerto de La Unión, observa con atención. Cualquier escalada en Yemen, Líbano o Irán podría disparar nuevamente el Brent, recordando que la seguridad marítima global tiene efectos concretos sobre el bolsillo del consumidor centroamericano. La normalización del Mar Rojo dependerá de la diplomacia regional, las negociaciones en Gaza y la presión militar de Washington y sus aliados europeos.

Related posts

Nenhum comentário ainda

Seja o primeiro a comentar.

Deixe seu comentário

Entre com sua conta Canverly para comentar. Você pode usar a mesma conta em qualquer site da rede.

Entrar com Canverly