Pular para o conteúdo
Categoria: Upstream3 min de lectura

OPEP+ extiende el recorte voluntario de 2.2 millones de barriles diarios hasta finales de 2026

Por Equipe Oilxa ·

La OPEP+ prolongará sus recortes voluntarios de 2.2 millones de bpd hasta diciembre de 2026, una decisión que repercute en los precios de los combustibles que importa Nicaragua.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados, conocida como la OPEP+, confirmó la extensión de sus recortes voluntarios de producción por 2.2 millones de barriles diarios hasta el cierre de 2026. La decisión, encabezada por Arabia Saudita y Rusia, busca sostener un precio del crudo Brent en torno a los 80 dólares por barril, en un mercado presionado por la creciente oferta de productores no afiliados como Estados Unidos, Brasil y Guyana.

Para Nicaragua, que importa cerca del 100% de los hidrocarburos que consume, el impacto es directo. La factura petrolera nacional supera anualmente los 1,500 millones de dólares, según cifras del Banco Central de Nicaragua (BCN). Cualquier movimiento sostenido al alza del Brent se traslada, con un rezago de pocas semanas, al precio del galón de gasolina y diésel en estaciones de Managua, León y Granada, así como al costo del bunker que utiliza la generación térmica.

El Ministerio de Energía y Minas (MEM) ha proyectado que el precio promedio del galón de gasolina superior podría mantenerse por encima de los 165 córdobas durante el segundo semestre, si la OPEP+ logra disciplinar la oferta. La situación se complica por el debilitamiento histórico del esquema de cooperación con Venezuela bajo Petrocaribe, que en sus mejores años llegó a suministrar hasta 27,000 barriles diarios a Nicaragua mediante Albanisa, la empresa mixta participada por PDVSA y la nicaragüense Petronic.

Hoy, con Albanisa bajo sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro estadounidense desde 2019, el flujo de crudo venezolano se ha reducido drásticamente. Nicaragua se abastece principalmente mediante importaciones de derivados desde el Golfo de México y Centroamérica, con Puma Energy, Uno y DNP como principales operadores logísticos. La Refinería Esso de Managua, operada bajo licencia, se limita a actividades de almacenamiento y distribución tras décadas sin inversión mayor en capacidad de refino.

Analistas del sector advierten que el ajuste prolongado de la OPEP+ podría empujar al alza el costo de la electricidad. Aunque el país ha avanzado en su matriz renovable, con más del 70% de generación a partir de geotermia, eólica e hidroeléctrica, en momentos de alta demanda todavía se recurre a plantas térmicas alimentadas con búnker y diésel. Cada incremento de 10 dólares por barril en el Brent representa, según estimaciones del MEM, un costo adicional de hasta 80 millones de dólares anuales para el sistema eléctrico nicaragüense.

En el corto plazo, el gobierno deberá decidir si traslada íntegramente esos costos al consumidor o si mantiene los subsidios cruzados al transporte urbano colectivo de Managua, que ya consumen una fracción importante del presupuesto del Instituto Nicaragüense de Energía. La política de la OPEP+ marca, sin duda, el ritmo de las finanzas energéticas de la región.

Related posts

Nenhum comentário ainda

Seja o primeiro a comentar.

Deixe seu comentário

Entre com sua conta Canverly para comentar. Você pode usar a mesma conta em qualquer site da rede.

Entrar com Canverly